Lucio Garau es fundador de la asociación Metas que promueve la música acusmática en Italia.


La música acusmática, que tiene ya 50 años y ha marcado el imaginario del siglo apenas acabado, permanece fuera de la programación musical italiana. Sin embargo, estoy convencido de la posibilidad de proponerla en concierto justamente al típico público de temporada de música clásica. Esto en virtud de la existencia de un repertorio de gran calidad musical, del que he elegido las composiciones que ahora forman parte de mi repertorio.

Acerca de la representación de la música acusmática en concierto, ha habido siempre una gran perplejidad, toda la música que conocemos nos ha acostumbrado a una componente teatral, y escuchar música acusmática se opone a esta tradición; por un lado esto significa, evidentemente una reducción, se nos da menos, pero justo esta ausencia de teatro provoca (como decía Pierre Schaeffer) una escucha de tipo reducido que se interesa en el sonido como tal, y que nos hace observarlo de un modo que antes no conocíamos.

En los años ‘60, incluso en los ‘70, hubo en Italia una cierta curiosidad alrededor de la música acusmática, pero luego prevaleció la impresión de que era algo frío, justamente por la ausencia del actor-músico.

El término acusmático, que es de uso común en Francia, se refiere a una música de la cual no consigues ver la fuente. Parece que Pitágoras hacía lecciones de este modo con la intención de que los alumnos se concentrasen sobre el sentido de las cosas que decía. De hecho, también en música la ausencia del actor-músico nos lleva a escuchar el sonido y nos hace descubrir aspectos que no habíamos percibido antes.

Mientras el término música electroacústica se refiere a una música donde hay componentes electroacústicos, como por ejemplo el micrófono, o procesadores de señal, etc., y se comprende dentro de este término también la música sobre soporte electrónico, el término música acusmática se refiere sin embargo a la música sobre soporte electrónico, que durante años ha sido la cinta magnética. Hoy, en la mayor parte de casos, el soporte es CD, aunque también cintas digitales, etc...